Ir al contenido principal

No aprendemos nada

 

Cuando todo esto comenzó, cuando esta pandemia daba sus primeros pasos, los servidores de WhatsApp se saturaron, Skype se caía varias veces al día… incluso algunas compañías móviles, agrandaron los planes de datos, viendo que los que había contratados, eran pocos. Además de llamadas… llamadas diarias a nuestras casas, a nuestros padres, a nuestros hermanos y en general a gran parte de nuestros familiares.

Hemos vuelto a una normalidad atípica en la que ya se nos han olvidado muchas cosas que veíamos como un aprendizaje real y que no era más que un espejismo dentro de la escasez emocional del momento.

Ya no llamamos, ni estamos todo el día en el WhatsApp, ni nos vemos por video llamadas porque ya podemos irnos de terraceo, cervecitas, etc… y ya no hace tanta falta el afecto y el contacto familiar.

Se preveía una sociedad más humana, tolerante y colectiva… y cada día vemos más cosas de gente que aún no se entera de la gravedad del asunto. Empezando por los mismos dirigentes que nos piden auto confinamiento, mientras convocan elecciones, dan mítines y viajan de un sitio a otro para adoctrinar a sus borregos.

Yo he aprendido cosas, pero la principal es que no me equivocaba cuando pensaba que de esta salíamos peor de lo que empezamos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El trabajo dignifica

  Quería poner de título a este post, esa frase tan arraigada en nuestra sociedad… pero veamos el significado de la palabra DIGNIDAD y permitirme una pequeña reflexión sobre el trabajo. DIGNIDAD: Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden. De esta definición saco la siguiente conclusión: todos los trabajos no dignifican. Entiendo, según la definición, que tener trabajo te suma   valor como persona seria y responsable, que respeta y es respetado. Pero es que además no dejas que te humillen y degraden. Ahora analicemos más a fondo y siempre voy a intentarlo hacer, desde mi postura y mi experiencia, que es la que conozco. ¿Cuántas personas que trabajan en la hostelería desde hace años, siguen siendo “ayudantes de camarero”? Es más, ¿en cuántos sitios no hay 4 empleados y los 4 son “ayudantes de”? ¿No es eso degradar? Como digo, me centro en la hos...

Salta

  No hay marcha atrás, no mires abajo, solo salta la barandilla que te separa del abismo. Eso es… un paso menos. Ahora date la vuelta y enfréntate a tu miedo, dale la cara y deja de darle la espalda. Agárrate a la barandilla con las palmas hacia atrás y respira. Respira profundo… no mires abajo. Recuerda que hay una línea de vida, una cuerda que te ata a la vida y nada malo puede pasarte. Tu corazón va a mil y te repites la cuenta atrás mil veces antes de la definitiva. Se te seca la boca… miras hacia abajo. Estas a un paso de conseguirlo, pero nunca antes fuiste capaz si quiera de saltar la baranda. Ahora estás del otro lado y la pregunta que te ha traído hasta aquí vuelve a aparecer: ¿Qué harías si no tuvieses miedo? Tu corazón sigue palpitando con una fuerza increíble, te sientes al borde de la muerte, pero más vivo que nunca. Solo tienes que soltarte y saltar hacia adelante… sabes que no va a pasar nada malo. Tus amigos te están animando a hacerlo: ¡Vamos, salta!... Está...

De ti para ti

  Querido YO: ¡Vaya racha llevamos eh! Telita… pero bueno, aquí estamos y nunca mejor dicho. Justo cuando esa sensación de estar lo más abajo del pozo volvía, justo cuando decidías que no podías más, justo cuando lo mandabas todo a la mierda, para poder irte tranquilo… y mírate, aquí sigues. Y no digo que esté siendo fácil eh, para nada. Pero lo estás haciendo tío, lo estas consiguiendo. Y aunque ahora mismo no puedas estar feliz, porque la tristeza aún impregna tu piel casi por completo, sabes que lo vas a hacer. Porque ya no hay un “lo voy a intentar” en tu mente… ahora es un “lo haré”. Y lo estás haciendo, no dejes que tu mente te gane y te diga lo contrario. Lo estás haciendo tío y pronto estarás orgulloso. Date permiso para sentir lo que quieras sentir y no te empeñes en “lo que deberías”. Ahora solo importas tú y debes centrarte en eso. Queda mucho camino por andar, pero también llevas mucho camino andado. Lo vas a hacer y algún día recordarás todo esto con un “que to...