El tiempo me ha enseñado a verme con un destructor experto e infalible. No sé muy bien explicarlo, pero he tenido en mi vida cosas y personas maravillosas que ya no lo están porque un día, se me cruzó un cable y todo se desmoronó alrededor mío.
Por mi vida han pasado mujeres maravillosas y muy pocas siguen formando parte de mi vida, cuando deberían seguir existiendo y formando parte de mi día a día. He conocido gente maravillosa: amigos, compañeros de trabajo, conocidos,… muchas personas.
Hoy quiero acordarme de todos y todas ellas y quiero agradecerles que muchas de ellas aun sigan formando parte de mi vida, aun sabiendo que yo no he hecho ni haré nada por conservarlos cerca. Soy un bicho raro y algunos lo entienden. Hay momentos de mi vida en los que me alejo demasiado del mundo y me dedico a vivir a oscuras. El problema de esto es que cuando quieres volver a salir a la luz, quizás no haya nadie esperándote.
Pero hoy este post va especialmente para ti. Voy a intentar no dar demasiadas pistas, pero sabrás quien eres. He estado luchando por conservarte en mi vida y aun no sé si con éxito o no… pero la última vez lo vi claro, ya no era igual y había que retirarse. Y lo hago pensando que es el mayor error que cometeré en mi vida y pensando que, ojalá, el destino vuelva a ponerme en mi camino para tropezar de nuevo… pero llegó la hora de hacer caso a todos esos consejos que oímos desde fuera… quizás tengan razón, ¿no?. Siempre me quedarán los momentos vividos, los miles de recuerdos y una época más que feliz…
Dejar ir, es otra expresión de amor.
Y sobraron los cuatro finales
Que con tanto detalle nos dio el corazón
Y sobró lo de ser incapaces
Y es que a veces no afina ni rima el valor
Y entre sobras y sobras me faltas
Y me faltan las sobras que tenía tu amor
Y sobraron las quinientas veces que dijimos que no
Comentarios
Publicar un comentario