Ir al contenido principal

Un nuevo San Juan

 


Un nuevo San Juan llegó y esta vez no hubo ausencia de hogueras. Para no quedarme atrás, yo provoqué un incendio forestal que ha arrasado los bosques de mis recuerdos más bonitos. Sí. He dicho los más bonitos, porque a veces hay que quemar hasta los buenos recuerdos para poder seguir adelante.

Pedir perdón y dar las gracias está bien, pero no te devuelve nada de lo que has perdido. Y como tampoco tenemos (aún) el poder de volver atrás y hacer o deshacer, pues no nos queda más remedio que quemar para olvidar.

En mi caso es aún más complicado. Los que me conozcan de mi anterior blog, sabrán que a mí TODO me evoca un recuerdo. Desde lo más insignificante, como puede ser una tortilla francesa; hasta la mayor expresión de recuerdo que existe, una foto. Lo tengo asumido… nunca olvido. Para paliarlo me he puesto unas manoplas de cocina, para no poder tocar. He inundado mi mundo del empalagoso perfume de la soledad, para no poder oler otra cosa. He colocado lejos de mí, mis últimos años de vida, ya que desde lejos no puedo ver. He dejado de cocinar manjares y llevo una dieta a base de insípidas recetas que no den gusto a nada. He apagado el ruido de mi alrededor, la tele, la radio… no quiero oír otra cosa que mis pensamientos inmersos en las historias que me regala la lectura.

Y a la hoguera he tirado el resto, que no es poco. Porque este capítulo ha llegado a su fin y toca abrir un nuevo episodio en el que, por fin, sea yo el protagonista.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El trabajo dignifica

  Quería poner de título a este post, esa frase tan arraigada en nuestra sociedad… pero veamos el significado de la palabra DIGNIDAD y permitirme una pequeña reflexión sobre el trabajo. DIGNIDAD: Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden. De esta definición saco la siguiente conclusión: todos los trabajos no dignifican. Entiendo, según la definición, que tener trabajo te suma   valor como persona seria y responsable, que respeta y es respetado. Pero es que además no dejas que te humillen y degraden. Ahora analicemos más a fondo y siempre voy a intentarlo hacer, desde mi postura y mi experiencia, que es la que conozco. ¿Cuántas personas que trabajan en la hostelería desde hace años, siguen siendo “ayudantes de camarero”? Es más, ¿en cuántos sitios no hay 4 empleados y los 4 son “ayudantes de”? ¿No es eso degradar? Como digo, me centro en la hos...

Salta

  No hay marcha atrás, no mires abajo, solo salta la barandilla que te separa del abismo. Eso es… un paso menos. Ahora date la vuelta y enfréntate a tu miedo, dale la cara y deja de darle la espalda. Agárrate a la barandilla con las palmas hacia atrás y respira. Respira profundo… no mires abajo. Recuerda que hay una línea de vida, una cuerda que te ata a la vida y nada malo puede pasarte. Tu corazón va a mil y te repites la cuenta atrás mil veces antes de la definitiva. Se te seca la boca… miras hacia abajo. Estas a un paso de conseguirlo, pero nunca antes fuiste capaz si quiera de saltar la baranda. Ahora estás del otro lado y la pregunta que te ha traído hasta aquí vuelve a aparecer: ¿Qué harías si no tuvieses miedo? Tu corazón sigue palpitando con una fuerza increíble, te sientes al borde de la muerte, pero más vivo que nunca. Solo tienes que soltarte y saltar hacia adelante… sabes que no va a pasar nada malo. Tus amigos te están animando a hacerlo: ¡Vamos, salta!... Está...

De ti para ti

  Querido YO: ¡Vaya racha llevamos eh! Telita… pero bueno, aquí estamos y nunca mejor dicho. Justo cuando esa sensación de estar lo más abajo del pozo volvía, justo cuando decidías que no podías más, justo cuando lo mandabas todo a la mierda, para poder irte tranquilo… y mírate, aquí sigues. Y no digo que esté siendo fácil eh, para nada. Pero lo estás haciendo tío, lo estas consiguiendo. Y aunque ahora mismo no puedas estar feliz, porque la tristeza aún impregna tu piel casi por completo, sabes que lo vas a hacer. Porque ya no hay un “lo voy a intentar” en tu mente… ahora es un “lo haré”. Y lo estás haciendo, no dejes que tu mente te gane y te diga lo contrario. Lo estás haciendo tío y pronto estarás orgulloso. Date permiso para sentir lo que quieras sentir y no te empeñes en “lo que deberías”. Ahora solo importas tú y debes centrarte en eso. Queda mucho camino por andar, pero también llevas mucho camino andado. Lo vas a hacer y algún día recordarás todo esto con un “que to...