Ir al contenido principal

De ti para ti

 

Querido YO:

¡Vaya racha llevamos eh! Telita… pero bueno, aquí estamos y nunca mejor dicho. Justo cuando esa sensación de estar lo más abajo del pozo volvía, justo cuando decidías que no podías más, justo cuando lo mandabas todo a la mierda, para poder irte tranquilo… y mírate, aquí sigues.

Y no digo que esté siendo fácil eh, para nada. Pero lo estás haciendo tío, lo estas consiguiendo. Y aunque ahora mismo no puedas estar feliz, porque la tristeza aún impregna tu piel casi por completo, sabes que lo vas a hacer. Porque ya no hay un “lo voy a intentar” en tu mente… ahora es un “lo haré”. Y lo estás haciendo, no dejes que tu mente te gane y te diga lo contrario. Lo estás haciendo tío y pronto estarás orgulloso.

Date permiso para sentir lo que quieras sentir y no te empeñes en “lo que deberías”. Ahora solo importas tú y debes centrarte en eso.

Queda mucho camino por andar, pero también llevas mucho camino andado. Lo vas a hacer y algún día recordarás todo esto con un “que tonto fui” por bandera. Recuerda que ya has estado aquí y también creíste que no saldrías nunca y saliste. Pero tienes que aprender a no volver a caer, y lo vas a hacer porque eres más fuerte de lo crees. No te menos precies. Esto es una oportunidad de crecer, de hacer lo que quieres hacer, de ser quien quieres ser y las oportunidades hay que aprovecharlas.

Olvídate de todo, persigue tus metas y no pienses en nada más. Tienes muy buenos valores y mucha gente que te quiere y que te ayudan a su manera. Quizás no sea la ayuda que necesitas, pero es su ayuda y no debes despreciarla, agárrala. Quiérete. Hay tanto amor en ti y te das tan poquito a ti mismo.

No te martirices más. Las cosas que has hecho las has hecho por amor y eso es lo que tiene que quedarte. No sufras más.

La vida nos depara cosas maravillosas y tenemos que ir a por ellas… porque ellas no van a venir a nosotros… o quizás sí. Pero esperar es lo que hemos hecho siempre y estamos en un momento de cambio, así que vamos a movernos, vamos a viajar, a conocer, a disfrutar… vamos a vivir, porque ¡hemos decidido quedarnos! ¿verdad? ¡Vamos joder! Sube esa montaña y grita, no tengas miedo. Desafíate. Convéncete a ti mismo, lucha… hazlo por ti. Nos queda mucho que vivir.

Y no te engañes… lo estás haciendo, lo estás consiguiendo. Date tiempo, ten paciencia, espera… pero no sentado. Muévete. Conoce. Descubre. Y si hay que llorar, llora joder… no pasa nada. Pronto tus lágrimas serán de alegría, muy pronto.

Hay mucha gente que te quiere y lo estás viendo. Gente que te quiere bien. La gente que no te quiere o que no te sabe querer, no cuentan… no pasa nada… tienes a los otros…

Ahí está, ese intento de sonrisa al oír estas últimas palabras, es lo que necesitaba ver. No tengas miedo a mirarte en el espejo, eres tú y quizás ahora más que nunca y eres increíble, solo tienes que aprender a mirar.

Te quiero.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El trabajo dignifica

  Quería poner de título a este post, esa frase tan arraigada en nuestra sociedad… pero veamos el significado de la palabra DIGNIDAD y permitirme una pequeña reflexión sobre el trabajo. DIGNIDAD: Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden. De esta definición saco la siguiente conclusión: todos los trabajos no dignifican. Entiendo, según la definición, que tener trabajo te suma   valor como persona seria y responsable, que respeta y es respetado. Pero es que además no dejas que te humillen y degraden. Ahora analicemos más a fondo y siempre voy a intentarlo hacer, desde mi postura y mi experiencia, que es la que conozco. ¿Cuántas personas que trabajan en la hostelería desde hace años, siguen siendo “ayudantes de camarero”? Es más, ¿en cuántos sitios no hay 4 empleados y los 4 son “ayudantes de”? ¿No es eso degradar? Como digo, me centro en la hos...

Salta

  No hay marcha atrás, no mires abajo, solo salta la barandilla que te separa del abismo. Eso es… un paso menos. Ahora date la vuelta y enfréntate a tu miedo, dale la cara y deja de darle la espalda. Agárrate a la barandilla con las palmas hacia atrás y respira. Respira profundo… no mires abajo. Recuerda que hay una línea de vida, una cuerda que te ata a la vida y nada malo puede pasarte. Tu corazón va a mil y te repites la cuenta atrás mil veces antes de la definitiva. Se te seca la boca… miras hacia abajo. Estas a un paso de conseguirlo, pero nunca antes fuiste capaz si quiera de saltar la baranda. Ahora estás del otro lado y la pregunta que te ha traído hasta aquí vuelve a aparecer: ¿Qué harías si no tuvieses miedo? Tu corazón sigue palpitando con una fuerza increíble, te sientes al borde de la muerte, pero más vivo que nunca. Solo tienes que soltarte y saltar hacia adelante… sabes que no va a pasar nada malo. Tus amigos te están animando a hacerlo: ¡Vamos, salta!... Está...